En una cancha esquiva y ante un rival módico, pero pragmático y eficaz, el Gallo dejó su invicto en el torneo y trunca su racha positiva de tres triunfos en fila, al caer sin atenuantes por 2 a 0 frente a Almagro, en el «Tres de Febrero», en la fecha de Interzonales.

Con un técnico de planteos poco vistosos pero eficientes, el «Tricolor» de Gabriel Gómez, que ya venía de derrotar en el mismo escenario a un irregular Quilmes, esta vez supo aprovechar todas las facilidades que le ofreciera el conjunto de Walter Otta, en la actuación más deslucida desde el inicio del presente campeonato, y sin embargo, que contó con varias ocasiones para acortar el resultado e incluso, soñar con el empate, pero la contundencia que tuvo su rival, en la nublada tarde de José Ingenieros, resultaría la contracara de un Morón apurado, impreciso e ineficaz frente al arco contrario.

Con la sorpresiva inclusión desde el arranque, de Francisco Flores en lugar de Leonel Cardozo, en una posición de lateral diestro que, evidentemente, lejos de tener certidumbres, genera interrogantes, puesto que desde el inicio del certamen han pasado por esa banda derecha: Gerónimo Ulibarri (desgarrado en el debut), Elías Contreras (carrilero devenido a marcador de punta), Leonel Cardozo (zaguero central, que registra un puñado de partidos en la posición) y el último de los refuerzos, Francisco Flores. Es decir, cuatro jugadores en seis cotejos, o siete, si sumamos el pleito por «Copa Argentina».

Morón no pudo con Almagro y resignó su invicto en José Ingenieros. Tarde negra como el clima, para el equipo de Walter Otta.
📸: Deportivo Morón.

 

Y es que, a la fecha, este Morón viene sufriendo en su defensa, algo a lo que nos tuviera desacostumbrados durante la pasada temporada, en especial, desde ambos laterales, donde nos desbordan con relativa facilidad y para colmo de males, los centros no suelen hallar a una dupla central sólida, sino que por el contrario los duelos aéreos en área propia (y por extensión, también la ajena) lo suelen ganar los rivales.

Y así llegó el primer gol de la tarde en Villa Raffo, con el cabezazo solitario de Enzo Martínez, el «18» de Almagro, ingresado apenas minutos antes por la lesión del «11» Jeremías Bustos, que intuimos contó con tantas facilidades para ingresar por el medio del área, tras un centro desde la derecha de su ataque y cabecear al gol con semejante tiempo y espacio, que apenas necesitó elevarse sin oposición cercana alguna, debido a que no era una de las marcas asignadas en la previa. De otro modo, no se entiende cómo pudo hasta elegir el palo, sin «despeinarse».

Con la desventaja prematura, apenas pasados los 10 minutos de juego, a pesar de todo, no parecía un panorama tan apocalíptico, ya que este equipo supo reponerse en más de una ocasión, de un gol temprano en su contra y terminar revirtiendo el resultado.

Sin embargo, algunos minutos más tarde, en una contra en mitad de cancha, quedaría tendido en el piso Franco Toloza, quien había respondido con buenos partidos y goles a las expectativas previas, y que en este caso debería abandonar el campo de juego de manera prematura (reemplazado por Franco Fagúndez), presumiblemente por una lesión muscular de consideración, que esperemos lo tenga alejado de la actividad el menor tiempo posible.

Hasta el final de la primera etapa, con la imprecisión a cuestas de una cancha pesada y una tarde que no lucía de las mejores, Morón pudo controlar por algunos momentos el trámite del partido y desnudar falencias en la última línea del «Tricolor», lástima que del mismo modo y con demasiado poco, cada vez que el local se lo propuso complicó al Gallito, siempre desde las bandas y con el centro «llovido» como principal argumento ofensivo para complicar a una defensa visitante endeble y dubitativa.

Ya en el complemento, ingresarían Tomás Ramírez y Matías Benítez en Morón, en lugar de Franco Vázquez y Gonzalo Berterame (ambos también lesionados), en procura de darle más juego y dinámica del medio hacia adelante, reconfigurando la última línea, con Mauro Burruchaga como encargado de retrasarse y desempeñarse como central, aunque ni tiempo tendrían de reacomodarse, ya que al minuto de juego del segundo tiempo, un resbalón de Francisco Flores y una mala cobertura del resto, le permitiría a Mateo Benegas, el juvenil delantero centro de Almagro, encarar con decisión rumbo al arco de Julio Salvá, para vencerlo en el mano a mano, con un remate rasante al segundo palo, para el 2 a 0 del «Tricolor», casi desde el vestuario y para «quemar» definitivamente los «papeles» de lo planificado en el entretiempo.

Pese a la caída, el Gallo se mantiene en la punta de su zona y buscará volver al triunfo, el domingo de Pascuas, cuando reciba a San Telmo.
📸: Deportivo Morón.

 

Pese al 0-2 otra vez prematuro e impensado, pero con todo un tiempo por delante, Morón pudo y debió al menos descontar, por lo menos, para llenarle de dudas el cú…mulo defensivo que planteaba Almagro, que ganaba con facilidad en la «cancha de arriba», pero demostraba falencias para repeler los ataque del Gallo con pelota a ras de piso.

Pero en la tarde de José Ingenieros, para los más «añosos», o de Villa Raffo, para los más jóvenes, los jugadores del Gallo generaron varias opciones de gol, bien hilvanadas hasta la línea del área grande, donde la lucidez empezaba a nublarse como la tarde y a desperdiciar cada ocasión de gol, por apuro, malas decisiones o excesos de individualismo en la «puntada» final. Y en las que logró sortear estos últimos, se encontró con Emiliano González, «poseído» por el espíritu de otro Emiliano del arco… El «Dibu» Martínez.

En definitiva, y con otro mal arbitraje de Brayan Ferreyra, previsible desde su designación, Morón podía perder un partido, en una mala tarde y todo ello se confabuló en el «Tres de Febrero» para caer sin atenuantes, frente a un utilitario, pragmático y mediocre Almagro, facilitado por una tarde de contundencia y una rival desconocido.

Ahora será cuestión de volver al triunfo el domingo de Pascuas, ante San Telmo, en el Oeste, tratando de minimizar las vulnerabilidades defensivas, precisamente el aspecto que por definición, más preocupa y ocupa a Walter Otta y Félix Benito.

* Nota al pie: el martes termina marzo y los empleados del club siguen aguardando por la liquidación total de sus haberes, mientras se mantienen en sus puestos de trabajo. Gestión y empatía son dos caras de una misma «moneda» (la que esperan con desesperación, junto a sus familias).

Derrota adentro y afuera.