En uno de los peores momentos individuales y colectivos, en plena post pandemia y mientras la cuarentena comenzaba a flexibilizarse de a poco en nuestro país, en octubre de 2020, Pablo Di Benedetto y su esposa pusieron en marcha un sueño, con apenas 15 chicos, que hoy reúne a 150 jugadores de distintas categorías y sus respectivas familias, en el CEFEM, Centro de Entrenamiento Fútbol Educativo de Morón, ubicado en Tilcara 2379, muy cerca del Nuevo Francisco Urbano.

Pablo Di Benedetto, el creador de un sueño post pandemia, llamado CEFEM.
«Cuando llegamos al predio, estaba a cargo de Ceferino Denis (N. de R.: ex jugador del Deportivo Morón y con inferiores en Argentinos Juniors) y le propusimos un trabajo a tres años como mínimo, para la formación deportiva integral de los chicos», prologa Di Benedetto, hoy presidente de la comisión directiva que él mismo impulsara para la conformación formal del club y a la vez, coordinador del centro de entrenamiento, con más de 20 años de experiencia en el ambiente del fútbol.
«Con diez o quince nenes que habían quedado de una escuela anterior y con los chicos que se fueron acercando de otros clubes que estaban cerrados por la pandemia, como el Mayo 78, fuimos armando los primeros equipos para competir en los torneos de verano de 2021. Todavía no teníamos camisetas propias, veníamos con las camisetas que nos habían quedado de antes y las teníamos contadas, así que la misma camiseta que usaba uno de los chicos, la teníamos anotada para que la usara después otro de los nenes. Pero con laburo nos fuimos acomodando», recuerda con nostalgia y orgullo, Pablo Di Benedetto, técnico recibido en ATFA, la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino.

El CEFEM cuenta con más de 150 chicos, entre cuatro ligas de baby y una primera masculina de futsal.
Con experiencias profesionales en la dirección técnica del baby del Club Atlético Ituzaingó, en las divisiones juveniles de Atlas y en importantes y tradicionales instituciones de CABA, como Pedro Echagüe y en el futsal de Villa del Sud, Pablo Di Benedetto pudo cumplir su sueño, pasito a pasito, tanto es así que el 22 de agosto de 2025, la Municipalidad de Morón reconoció oficialmente a CEFEM como «Organización Social de la Comunidad», decreto que apenas unos días más tarde, el propio intendente Lucas Ghi les entregara a domicilio, constituyéndose formalmente en una asociación civil reconocida por el municipio, con el cual mantiene estrechos lazos de colaboración, en procura de lograr el bienestar de los chicos, tanto dentro como fuera de una cancha de fútbol.
«Es un orgullo poder haber constituido una asociación civil, un club de barrio, que perdure en el tiempo. De aquellos 15 chicos con los que empezamos, hace casi seis años, hoy tenemos más de 150 divididos en cuatro tiras de baby y futsal masculino de primera. Tuvimos también futsal femenino y estamos trabajando para volver a tenerlo. Hoy somos un club de fútbol reconocido y de referencia en la zona, pero queremos más. Ya hablamos con el municipio para construir una pista y sumar otros deportes, como el patín, pero como el predio no está a nombre de CEFEM, todavía no podemos hacerlo, pero tenemos la decisión y es cuestión de tiempo».

El CEFEM cuenta con siete profesores, entre ellos un entrenador de arqueros, con la formación deportiva integral como objetivo primordial.
«Hoy estamos en ligas competitivas como FAFI y EDEFI y nos hemos convertido en un ‘semillero’ de la zona, trabajando con los coordinadores de inferiores de Deportivo Morón, Vélez Sarsfield y Boca Juniors, con chicos que pasaron por CEFEM y ahora están jugando en cancha de once y profesores en importantes instituciones de la zona. También tenemos iniciación deportiva, con nenes de tres años en adelante», reseña Pablo Di Benedetto, presidente, coordinador deportivo y alma mater de un sueño post pandemia llamado CEFEM, en el corazón de Morón Sur.

El CEFEM, cerca de cumplir seis años de vida, es hoy un club de referencia y un «semillero» para las instituciones de la zona, como el Deportivo Morón.
«Siempre lo hicimos, pero el proyecto para este año es trabajar y articular mucho más con la educación de los chicos. Este año vamos a empezar a pedir los boletines, para saber, primero si el nene va a la escuela y después, si le está yendo mal, encontrar los motivos. Nosotros primero apuntamos a formar buenas personas y en última instancia buenos deportistas. Para eso vamos a trabajar con los papás para ayudarlos, si los chicos necesitan apoyo escolar y también contamos con la asistencia de la municipalidad. Que los chicos sepan que si no andan bien en la escuela, lo más probable es que no jueguen el fin de semana. Nuestra prioridad es la formación integral de los chicos. En CEFEM todos los nenes compiten, por eso tenemos varias ligas, para que todos tengan la chance de ser parte e integrarlos a esa formación que excede lo deportivo, no importa que sean cracks o la tiren a la tribuna «, puntualiza Di Benedetto, sobre la función social histórica e indelegable de los clubes, en especial de los de barrio, que trabajan codo a codo con la comunidad local que los rodea.
«Somos un club de fútbol, queremos ganar y ser competitivos. Pero en CEFEM, para su comisión directiva, para los siete profes que nos acompañan, incluido entrenador de arqueros y para mí, en lo personal, ser competitivos no es ganar todos los partidos, es dar lo mejor de cada uno en cada partido. Y a eso apuntamos», cerró Pablo Di Benedetto, antes de dar la charla técnica y motivacional de final de entrenamiento, a cada categoría de chicos, con la pasión y la profesionalidad de los verdaderos formadores, tanto dentro como fuera de la cancha.

Tres canchas de césped sintético y muchas obras proyectadas, para un club que no para de crecer.
Porque no todos los pibes van a poder ser jugadores de fútbol profesionales, ya que quizá no tengan las condiciones técnicas necesarias. Pero sí van a tener las condiciones humanas para ser gente de bien por el resto de sus vidas.
CEFEM, un sueño post pandemia hecho realidad.

El CEFEM abre sus puertas en Tilcara 2379, para la formación deportiva integral de los chicos de la zona. Un sueño post pandemia hecho realidad.


