» El mensaje contundente no lo da un paro, el mensaje contundente lo dió el pueblo argentino el pasado 19 de noviembre en las urnas, al definir la presidencia de la nación a favor de Javier Milei con el 56% de los votos. Fueron 14.476.462 argentinos los que dijeron basta de kirchnerismo y populismo. En sintonía nacional, los moronenses también eligieron a Javier Milei presidente con el 50,54% de los votos del distrito. Un triunfo electoral épico para la nueva y modesta alianza política LA LIBERTAD AVANZA. El paro, la movilización y protesta pacífica son herramientas de la democracia y como tales se respetan, sin embargo cuestiono y rechazo los argumentos que sus mentores utilizan para llevar adelante el paro nacional, pues ninguno de ellos encuentra correlato con la realidad. El dirigente de Nuevo Encuentro Martín Sabbatella afirmó que el presidente se quiere llevar puesta la Constitución Nacional, los derechos políticos, sociales, económicos y ambientales. La libertad de prensa, opinión y publicación de las ideas nos brinda la posibilidad de rebatir con fundamentos, tan erróneas afirmaciones.
Es inobjetable, que dirigentes políticos como Sabbatella subestiman a la sociedad al sostener que todos los males de la Argentina se instalaron hace 45 días, cuando todos sabemos que el desmadre de todas las variables económicas que nos han depositado (en la que yo considero una hiperinflación), es directa consecuencia de un desgobierno de 4 años, que no ha tenido brújula ni timón para la gestión económica del país. Pasó por la presidencia, un personaje intrascendente y opaco como Alberto Fernández (muchas veces combatido y resistido por su propia tropa, la cual no tenía identidad), una vicepresidente que fué partícipe necesaria de la decadencia y ruina, todo compartido con Sergio Tomás Massa, un político que del día a la noche se puso el traje de Ministro de Economía, tratando de convertirse en el héroe que evitara el hundimiento del titanic y fuera ungido presidenciable por aclamación nacional y popular, pero que a esa altura de agosto de 2022 la suerte ya estaba echada.
Al pueblo argentino ya no lo engañan los políticos oportunistas, los que los liberales libertarios denominamos «casta», por saltar de cargo en cargo, perpetuándose a como de lugar en el poder, extendiendo años en el cobro de sueldos provenientes de las arcas públicas y que nada hacen para cambiar el rumbo del país, ni la suerte de los ciudadanos. Son los charlatanes de feria que se llenan la boca de justicia social, estatismo y derechos, escondiendo en su discurso tribunero, la verdadera y única finalidad: el sostén de sus privilegios como casta parasitaria.
Los Sabbatella de la vida pueden decir lo que quieran, pero los argentinos ya tienen claro, que su relato es y será una simple FALACIA creada para sus seguidores, para los aplaudidores de turno, los obsecuentes y todos aquellos que fueron beneficiarios de las políticas socialistas, durante los años de gobiernos kirchneristas.
Realidad mata relato. Durante la gestión kirchnerista de Alberto Fernández, Cristina Fernández y Sergio Massa la pobreza en Argentina ascendió al 42% y la indigencia al 10,5%. La devaluación y reacción inflacionaria que hoy soportamos (y que fué creciendo a lo largo de todo el período kirchnerista desde 2019) es producto de la emisión monetaria descontrolada, utilizada por los k -contra toda teoría económica- para financiar el exorbitante gasto público y sostener a los feudos provinciales de economías regionales inexistentes.
La emisión de pesos entre 2019 y 2023 llegó al equivalente de u$s 85.700 millones.
Los sueldos del sector privado formal retrocedieron un 20,6 %, la remuneración del sector privado no registrado cayó 13,6 %, los ingresos de los empleados públicos bajaron 10% y las jubilaciones perdieron el 15,4%. Creció la cantidad de trabajadores informales, que son los que no cuentan con protección legal, como también creció el trabajo independiente de baja calificación e ingresos.
En lo que respecta al B.C.R.A. el gobierno de Alberto Fernández aumentó los pasivos con Leliqs y stock de pases en u$s 135 mil millones. Las reservas netas (es decir, las divisas que el B.C.R.A tiene de libre disponibilidad) se ubicaron en terreno negativo por u$s 11 mil millones.
La inflación alcanzó un incremento del 779,2 %, el más alto para un período presidencial desde Raúl Alfonsin.
Hasta aquí los números del peor gobierno de la historia democrática… el que nadie pretende recordar.
La Argentina toma un nuevo rumbo, el que no podrá detener ningún paro ni manifestación, menos aún la que no encuentra fundamento válido para «ser».
El relato político K no encuentra eco en la sociedad que eligió dejar atrás años de creciente pobreza, inseguridad, adoctrinamiento y decadencia educativa, atropello a la propiedad privada, degradación institucional, impunidad, corrupción, intento de debilitar a la justicia, ausencia de federalismo, relato, moral y valores pisoteados, feudalismos provinciales, sindicalismo rico y trabajadores pobres, olvido de las economías regionales, saqueos impositivos al campo por medio de retenciones, falta de inversión privada, alianzas con países socialistas y tantas otras cuestiones que a muchos nos impedía dormir, pensando en el rumbo al que estaba siendo llevado el país (socialismo castro-chavista).
Hoy los que estuvieron mudos, ciegos y estáticos en sus asientos, hablan, ven y caminan juntos en una realidad retorcida, apócrifa y paralela que no es la de los argentinos. Sabbatella, al igual que muchos de los que participaron de la marcha convocada por la CGT, no están inspirados en el bien común, nunca lo estuvieron, los mueve el fanatismo de un relato que hoy solo cree y repite un núcleo reducido; ese núcleo al que las urnas le dijeron hasta acá llegaron el pasado 19 de noviembre.
Los kirchneristas marchan tras la utopía setentista, populista y socialista, contra millones de argentinos que miran hacia el futuro, uno que se construye con esperanza, transición, coraje, convicción, fuerza, claridad de rumbo, mérito, sacrificio y trabajo, todo lo contrario a la doctrina socialista.
El Estado previo a 1810 fué sin dudas el que impulsó Alberto Fernández y compañía (por su desorden, semi anarquía, división política, luchas intestinas y falta de liderazgo), en cambio los liberales libertarios nos guiamos por la Constitución Nacional de 1853 (la de Juan Bautista Alberdi), que auspiciaba el crecimiento y prosperidad económica, el respeto irrestricto por el proyecto de vida del prójimo, con pleno respeto por las libertades individuales, sin injerencia estatal e inserto en el mundo occidental. Ese es el país que soñamos, pero nada será fácil frente a tanto daño que desparramó el socialismo; habrá que soportar el huracán económico.
E
s tiempo de dejar atrás a todos los comentaristas de realidades paralelas. Hay que mirar hacia adelante. Desde el pasado 10 de diciembre comenzamos a escribir una nueva historia, tenemos la oportunidad de volver a construir una Argentina grande. No vamos a permitir que los que atrasan más de 100 años, nos desalienten. LADRAN SANCHO, SEÑAL QUE CABALGAMOS.»
Declaraciones del Dr. Ariel Aguilera, concejal libertario @hcd.moron, en referencia a las declaraciones de Martin Sabbatella y el paro general de hoy.



Excelente resumen. Veinte años tuvieron para demostrar que su modelo funcionaba. Y ahora tienen la desvergüenza (rasgo característico suyo, por otra parte) de salir a rasgarse sus costosas vestiduras por un gobierno que lleva apenas mes y medio en el poder. Pero, en fin, nada más podía esperarse de esta gente.
Mientras tanto, los honestos estamos con Milei, Aguilera y todos los hombres de bien que están detrás de este cambio verdadero.
Que lindo mensaje, felicitaciones 👏