El bullying o acoso escolar es un maltrato sistémico que los chicos padecen en silencio y puede tener consecuencias gravísimas e irreparables.
Se necesita urgente de políticas públicas activas, compromiso, empatía y formación, para abordar un problemática que no sólo ejercen los pares en la escuela, sino los adultos «responsables», con la inacción, el desinterés y la banalización en la casa, y el «mirar para otro lado», el no comprometerse y no actuar a tiempo de muchos docentes, equipos de orientación escolar y autoridades escolares. Hay excepciones, por suerte, pero hoy siguen siendo las menos.
El problema es gravísimo. Y la solución es para ayer.
Pero lamentablemente muchos padres no toman conciencia, hasta que no lo viven en carne propia, con sus propios hijos.
En 2023 vivimos como familia una situación muy traumática de bullying o acoso escolar. Por fortuna, nuestra hija pudo hablar a tiempo para afrontar el problema y solucionarlo. Hoy su valentía y capacidad de resiliencia hizo posible que pueda rehacer su vida escolar con normalidad, mientras fue curando las heridas provocadas por la crueldad y la desidia de pares y adultos, estos últimos, quienes tenían a cargo su seguridad y bienestar dentro de un establecimiento escolar.
#BastadeBullying 🤚


