Y este Morón que por momentos ilusiona y mucho, y por otros, es verdad, los menos, tiene actuaciones ante equipos muy inferiores, que decepciona, recibió en el Nuevo Francisco Urbano la visita la único líder de la zona, Ferro, con una impresionante racha invicta de once partidos (con diez victorias consecutivas y que había vencido al propio equipo de Walter Otta, para subirse a la punta, apenas en junio, en Caballito), y el Gallo lo apabulló de principio a fin, goleándolo 4 a 0, que pudieron ser más, para desgracia del público «Verdolaga» que acompañó a sus colores, en un partido con presencia de público visitante, por segunda vez en la historia del estadio del Gallo.

En una actuación sobresaliente, con puntos altos en los once que salieron al campo de juego y también en los que ingresaron luego, pero con una supremacía apabullante desde lo táctico, Otta decidió un cambio de idea, arriesgado pero sumamente exitoso y efectivo, con un equipo de menos triangulación y pases, como nos tienen acostumbrados (es más, con Gastón González y Mariano Bíttolo, reestablecidos de sus lesiones, en el banco de los suplentes, al igual que Juan Manuel Olivares), pero mucho más vertical y directo en el ataque, aprovechando el torneo «angelado» de Franco Fagundez (que sigue en «modo crack»), ahora sumado a Mateo Levato, titular por primera vez desde su regreso y un medio más metedor, pero con primer pase preciso y ni hablar de las habilitaciones a distancia, con un gran partido de Mauro Burruchaga (en el podio, detrás de Fagundez) y también de Santiago Kubiszyn, que entre los dos se adueñarían del mediocampo.

Morón apabulló al único líder zonal, Ferro, en una actuación sólida y contundente que renueva la ilusión.
📷: Deportivo Morón.

 

También, nobleza obliga, como tantas veces hicimos hincapié en los goles rivales concedidos por errores o desatenciones defensivas, esta vez la última línea del Gallo rindió con creces, quizá en su mejor partido del campeonato, con Federico Díaz en el arco, casi sin «despeinarse» en una tarde tranquila, seguro desde las bandas con Emanuel Iñíguez por derecha y un recuperado Joaquín Livera por izquierda (que además, casi corona una tarde fantástica, con un gol olímpico en dos ocasiones y un tiro libre desviado por nada) y una zaga sólida con Braian Salvareschi y el siempre regular y destacado Franco Vázquez, para no darle chance alguna al líder en soledad y «cuco» del torneo, un Ferro que apenas tuvo un par de llegadas en todo el partido, minimizado por el enorme desempeño de Morón.

Cuando el partido aún estaba parejo, con pocas emociones en las áreas, una «obra maestra del terror» de la última línea visitante, abriría el resultado y con él, permitiría que el Gallo vaya ganando en seguridad y tranquilidad, mientras su rival registraba un impacto diametralmente opuesto en su juego.

Una pelotazo de Burruchaga, de izquierda a derecha, pondría a correr a un Fagundez que además de jugar, presiona y obliga al error rival, algo que volvería a suceder, con un defensor que intenta jugar atrás con su arquero, pero el envío queda corto, el «1» que sale apurado y demasiado lejos y el uruguayo que atento y «pillo» se adelanta a ambos y la puntea al arco, para que Peña Biafore le ponga el «moño» al blooper, cuando intentando rechazar pegado al poste, le pifiara a la pelota, que ingresaría mansa y «sorprendida» como todos, para el 1 a 0 del Gallo, a los 20′ del primer tiempo.

El uruguayo Franco Fagundez fue una vez más, pieza clave para la goleada del Gallo, con un gol y dos asistencias.
📷: Deportivo Morón.

 

Sin reacción en Ferro, más que alguna acción aislada, como un remate desviado desde afuera del área, once minutos más tarde, Franco Fagundez armaría una jugada monumental sobre el andarivel izquierdo, yendo a todas como de costumbre y no dando pelota alguna por perdida, para llegar con su corrida antes que el balón se vaya por el fondo, trabar y ganar ante el primer rival y luego regalarnos una «pisadita» de futsal para poner en ridículo a un segundo defensor y con escaso ángulo para probar al insoportable de Monetti, generoso, servirle el gol por el medio a Levato, que de primera y con categoría la colocaría lejos del arquero y pegada al poste zurdo, para el 2 a 0 de Morón, aún en el primer tiempo.

El segundo tanto del Gallo, fue un golpe de nocaut para Ferro, que perdió la «brújula» del partido y también los estribos, con un nerviosismo in crescente que preanunciaba que en cualquier momento se iba a quedar con uno o más jugadores de menos.

Y llegó el complemento, y en la primera contra, antes del minuto, Esquivel ganó la «cuerda» y puso el centro al segundo palo, que por poco no pudo empujar a la red Elías Contreras, hoy en función de volante por derecha, y cinco minutos más tarde, en la repetición de la misma acción de juego, otra vez con Esquivel como elusivo protagonista, Gustavo Canto, segundo marcador central de Ferro, le daría una patada durísima de impotencia, que en principio iba a ser de amarilla, para Felipe Viola, pero dada la intención posterior del infractor, de agarrarse con Livera, terminó en la primera roja visitante.

Entre ambas acciones, a los 2 minutos del complemento, Franco Fagundez robaría un balón en tres cuartos y habilitaría solo por izquierda al referido Esquivel, que en su mejor versión desde su arribo a Morón, mano a mano con Fernando Monetti se la tocaría por abajo y pese al roce en el arquero, la pelota ingresaría con «suspenso» sobre el palo izquierdo, para el 3 a 0 del Gallo, casi desde el vestuario.

Y Morón iría por más, ante el delirio de su gente y el suplicio del público rival, presente en buen número en el estadio, tanto es así que a los 22 del segundo tiempo, luego de un tiro de esquina desde la derecha, ejecutado por Olivares (que había ingresado minutos antes, junto al Toloza y Bíttolo), del rechazo de la defensa volvería al botín diestro de Olivares, para que le pusiera la pelota en la cabeza a Franco Toloza, que con un cabezazo soberbio pondría el inapelable y justificado 4 a 0 de Morón sobre Ferro.

Hasta habría tiempo para otra expulsión en la visita, por una patada temeraria del ingresado Gonzalo Castellani, sobre la cabeza de Levato y hasta para marcar el quinto tanto, con otro mano a mano de Esquivel con Monetti y la misma definición, pero esta vez sin rebote y con el balón impactando en el palo izquierdo rival.

El pitazo final de Felipe Viola, de buena tarea, traería un festejo medido de este Gallo apabullante y un casi pedido de disculpas del plantel de Ferro, de cara a su gente, en el Nuevo Francisco Urbano.

El Gallo bajó al puntero, con goleada incluida y ahora va por Chaco For Ever.
📷: Deportivo Morón.

 

Ahora, será tiempo de visitar a Chaco For Ever, el próximo domingo por la tarde.

Ojalá este Gallo, capaz de descollar como ante Ferro o de decepcionar como frente a Defensores, encuentre definitivamente el equilibrio y mantenga la solidez defensiva, para que la ilusión se sostenga dentro de la cancha, pese a lo largo y extenuante del torneo, aún ya en la segunda rueda, con muchos y complicados partidos por delante.

El único «tren» fue Morón, que se llevó por delante a Ferro Carril Oeste.