Un conductor de 33 años fue demorado en Mendoza luego de ser detectado con 2.44 gramos de alcohol por litro de sangre, durante un operativo de control vehicular de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) en el departamento de San Martín.

 

Por consiguiente, se procedió con la retención de la licencia de conducir y del vehículo. Conducir alcoholizado es un delito y una falta grave que conlleva penas privativas de libertad. En Mendoza, manejar con más de 1.00 g/L implica una contravención, con multas que pueden llegar a los $5.000.000.