Midland sorprendió a Morón y lo eliminó merecidamente de la Copa Argentina.
En una mitad de semana, desde el triunfo del sábado último frente a Colón, en el Oeste, donde resonaran las declaraciones de Walter Otta, molesto y con razón por los reproches de algunos hinchas, en sus redes sociales, respecto de sus decisiones técnicas, sobre quiénes juegan y quiénes no, propias de un tiempo de impunidad absoluta, detrás de un teclado de celular o pc, en cierta medida, el pobre rendimiento del Morón «muletto» frente al «Funebrero» de Libertad, servirían para «responder» de alguna forma, los cuestionamientos desubicados que debería soportar Otta, en la horas post derrota con San Miguel en Los Polvorines.

Midland sorprendió al Gallo y lo eliminó de la Copa Argentina.
📸: Copa Argentina.
Y es que el Gallo «alternativo», con mayoría de habituales suplentes, no estuvo a la altura del compromiso «copero» con el Midland de Joaquín Iturrería y Nicolás Martínez, siendo superado individual y colectivamente por un «Funebrero» que salió a imponer condiciones desde el comienzo y que se impuso tácticamente, en todo momento, a un Morón que salió con la misma «tibieza» de las últimas derrotas de visitante, por el torneo regular.
Sólo Federico Díaz en el arco, sin responsabilidad en los dos goles rivales e incluso impidiendo algunas opciones más, con el partido 1 a 0 en favor de Midland, más un buen segundo tiempo de Mauro Burruchaga, autor del empate transitorio y Braian Salvareschi en el fondo, resultaría demasiado poco para un Morón que jamás tuvo la pelota y llegó siempre tarde a los rebotes y las segundas jugadas.
Con flojísimos rendimientos de Iván Vaquero y Thiago Lauro, que respondieron quizá indirectamente a aquellos cuestionamientos que debiera soportar Walter Otta en sus redes, sumados a Elías Contreras, Leonel Cardozo (en la noche de Temperley, como segundo marcador central), Gastón González, Tomás Ramírez, Ezequiel Bulacio y Facundo Báez, todos lejos de su mejor nivel, Morón nunca pudo hacer pie en el partido y recién se vio en desventaja al final del primer tiempo, por alguna buena intervención de Díaz y la escasa capacidad de definición de los delanteros de Midland.

El empate transitorio de Mauro Burruchaga, fue sólo un «espejismo», dentro de un mal partido de un Morón «muletto».
📸: Copa Argentina.
Sin embargo, cuando el entretiempo parecía «premiar» a Morón con un empate en cero, del que poco y nada había hecho para inclinarlo a su favor, el conjunto de Iturrería hallaría la ventaja merecida, en una corrida por izquierda y definición contenida a medias por el arquero del Gallo, pero cuyo rebote le quedaría «servido» a Joaquín Perales, el «9» del «Funebrero», para empujarla al gol, ante la pasividad absoluta de Cardozo y Vaquero, que jamás parecieron darse cuenta que tenían un rival delante de sus propias «narices» y de cara al arco.
Ya en el complemento, Walter Otta enviaría al campo de juego a Gonzalo Berterame y Juan Manuel Olivares, por Báez y Ramírez y más tarde a Mariano Bíttolo y Franco Fagúndez, luego expulsado, cerca del final, por otra «confusión» entre entrega e irresponsabilidad, pero aún así Midland seguiría manejando las «riendas» y los tiempos del partido, más allá de ese breve «espejismo» entre el empate transitorio de Mauro Burruchaga, a los 32 minutos (luego de un tiro de esquina, una mala salida del arquero rival y el rebote y gol de «Burru») y el pésimo retroceso defensivo, cuatro minutos más tarde, luego de otro tiro de esquina en favor de Morón, que terminaría con una contra letal y el 2 a 1 final a cargo de Maximiliano Rogoski.
En definitiva y en una actuación para el olvido, Morón quedó eliminado de la Copa Argentina, por un Midland que jugó el partido de su «vida», mientras el Gallo salió, una vez más, a ver qué pasaba y jamás le pudo encontrar la vuelta al plantel táctico rival.
Luego de una mitad de semana, con duras declaraciones de Walter Otta, a pesar del triunfo con Colón, que volvió a depositar a Morón en la cima del torneo, la eliminación en la copa vino a justificar, indirectamente y de manera impensada, por qué para el cuerpo técnico, que convive a diario con la totalidad del plantel, algunos son titulares indiscutidos, otros pueden alternar en el banco y otro ni siquiera ser convocados.

En una semana con cuestionamientos, quedó claro por qué para el cuerpo técnico, algunos son titulares, otros alternativos y otros ni siquiera van al banco.
📸: Copa Argentina.
A pensar en Racing de Córdoba, que llega el domingo al Nuevo Francisco Urbano y olvidar rápidamente esta breve experiencia «copera».
Borrón y cuenta nueva.


