¡HABLEMOS DE CINE!
Por Juan Alberto Maselli

El cine municipal -Espacio INCAA- abre sus puertas con funciones gratuitas que confirman su vocación de encuentro cultural, siempre haciendo gala de su eslogan: “Nuestro cine, nuestra identidad”.
Argentina sangra: el río como herida abierta
Este miércoles 26 a las 20 hs se proyecta Argentina sangra. Por las barrancas del río Paraná, documental de Andrés Cedrón basado en el libro homónimo de Luciano Orellano. La película se instala como un alegato urgente contra las cicatrices que el modelo neoliberal extractivista dejó en el cuerpo social del país.

Una denuncia en imágenes
Cedrón opta por la claridad y la intervención antes que por la experimentación formal. Su cámara recorre la pobreza estructural, el saqueo territorial y el ecocidio, hilando testimonios de trabajadores, académicos y habitantes ribereños. La narrativa conecta lo local con lo estructural: la concentración de la riqueza, la degradación ambiental y las luchas fragmentadas por la soberanía.
El Paraná como escenario político
El documental examina las consecuencias económicas, sociales y ambientales de la concesión de la Hidrovía Paraná en los años noventa y el debate actual sobre su relicitación. El río se convierte en metáfora de un país desangrado, donde la soberanía alimentaria y territorial se disputan frente al avance de intereses concentrados.
Crítica y recepción
La película prioriza la claridad del mensaje, y en esa decisión encuentra tanto su fuerza como sus límites. Es un cine de intervención, más proclive a la denuncia que a la exploración estética, pero que logra instalar un debate imprescindible sobre el futuro de los bienes comunes.
Vermiglio: la memoria alpina de la guerraEl jueves 27 a las 20 hs se presenta la última película del ciclo Italia en Escena: Vermiglio (2024), de Maura Delpero, un drama histórico que se interna en un remoto pueblo de los Alpes italianos durante los últimos años de la Segunda Guerra Mundial.

Una mirada íntima a la guerra
Delpero reconstruye la vida cotidiana de una familia numerosa encabezada por un maestro de escuela. La irrupción de Pietro, un soldado desertor, altera la rutina y marca el destino de Lucia, la hija mayor. A través de las cuatro estaciones, la película despliega un relato austero y melancólico, donde la guerra se percibe como un eco lejano pero inevitable.
Estética y sensibilidad
Elogiada en el Festival de Venecia —donde obtuvo el Gran Premio del Jurado— Vermiglio se distingue por su puesta en escena delicada y su uso poético de la elipsis. La directora convierte la memoria familiar en materia cinematográfica, logrando una obra íntima y gigante a la vez: un film que interpela con armas nobles, sin recurrir a gestos grandilocuentes.
Premios y recepción
Seleccionada como candidata oficial de Italia para los Premios Óscar en la categoría de Mejor Película Internacional, la obra confirma a Delpero como una de las voces más sensibles del cine europeo contemporáneo. Su apuesta por un drama de época, centrado en la vida rural y la religiosidad, se convierte en un retrato universal sobre la fragilidad y la resistencia en tiempos de guerra.
Síntesis crítica
Vermiglio es un film de belleza contenida y conmovedora, que transforma la memoria en poesía visual. Una película que, desde la intimidad de un pueblo alpino, habla de la guerra, la familia y la fe, con una sensibilidad que nunca fuerza ni ostenta.
Una directora extraordinaria
El viernes 28, a las 18hs, la pantalla del cine municipal se convierte en espejo de la realidad argentina con “Una directora extraordinaria”, dirigida por Fabiana Urricelqui. Inspirada en hechos verídicos, la película reconstruye la batalla silenciosa de Mónica, directora del Colegio Nacional de Pehuajó, contra la maraña burocrática y el abandono estatal.

Con un pulso narrativo que combina ironía y ternura, Urricelqui transforma lo cotidiano en épica: los pasillos escolares se vuelven escenario de resistencia, y la escuela pública, un símbolo de comunidad que se defiende con dignidad. Las interpretaciones de Analía Malvido y Luciana Dulitzky sostienen un relato que oscila entre la denuncia y el humor, recordándonos que la heroicidad también puede surgir en los márgenes de la rutina.
La programación del ciclo se articula en tres registros —lo insólito, lo poético y lo testimonial—, reafirmando al cine municipal como un espacio de encuentro donde la pantalla no solo proyecta fantasías, sino también las batallas cotidianas que atraviesan nuestra vida social.
Una propuesta que convierte la memoria en cine y la resistencia en relato compartido.

Sí, cambio: la comedia minimalista
El viernes, en su segunda función gratuita, llega “Sí, cambio” (2026), la comedia minimalista de Juan Morgenfeld que se abre paso con discreción y sutileza en la cartelera argentina. La película nos presenta a una detective privada que pasa sus días encerrada en el auto, siguiendo a un sospechoso que casi nunca aparece. Ese tiempo suspendido, entre la espera y la frustración, se convierte en un espejo de sus vínculos más íntimos, hasta que la irrupción inesperada de Alicia, una vecina, desarma tanto la investigación como su vida personal.
La obra, distinguida con una Mención Especial en la competencia de Vanguardia y Género del BAFICI, se inscribe en un registro tragicómico que evita los excesos y apuesta por la observación paciente. Morgenfeld construye un retrato femenino agridulce, ameno y sensible, que revela las dificultades de una mujer para conectar con el mundo que la rodea.
Las interpretaciones de Tamara Leschner y María Villar, acompañadas por Horacio Marassi, Fabián Arenillas e Inés Urdinez, sostienen un relato que se mueve entre la ironía y la melancolía. El director se confirma como un observador agudo, capaz de dibujar una comedia modesta que, sin grandes gestos, nos enfrenta a preguntas que sus personajes apenas se atreven a formular.


