CIEN AÑOS DE HISTORIAS, RECUERDOS Y EXPERIENCIAS, PERO TAMBIÉN UN MENSAJE QUE ATRAVIESA TODAS LAS GENERACIONES: “SEAN BUENAS PERSONAS”.
El Hogar del Dr. Ovando Geriátrico de Castelar, bajo la dirección de Gustavo Ovando, vivió este lunes una jornada muy especial. Leoncio Medina, uno de sus queridos residentes, cumplió 100 años y lo celebró rodeado de familiares, afectos, compañeros y de toda la comunidad que forma parte de la institución.
Y, por supuesto, desde El Cóndor de Morón estuvimos presentes, invitados especialmente por Gustavo, para compartir y contar una celebración que tuvo como protagonista a una persona verdaderamente especial.

Leoncio, amigos junto a Gustavo Ovando y equipo del Hogar del Dr. Ovando
Cumplir un siglo de vida representa mucho más que alcanzar una cifra. Son 100 años de historias, experiencias, recuerdos, aprendizajes, encuentros y momentos que construyeron una vida que hoy merece ser celebrada y compartida.
LEONCIO, UN PROTAGONISTA MUY ESPECIAL
Y ahora sí, hablemos del protagonista de esta historia: Leoncio Medina.
Cumplió 100 años, aunque, sinceramente, cuando uno lo ve, cuesta creerlo.

Leoncio y sus amigos, en el festejo de su cumpleaños
Leoncio conserva habilidades que muchos de nosotros quisiéramos tener incluso a los 20 o 30 años. Lee el diario sin lentes, con una facilidad que sorprende. Y durante sus clases de kinesiología, anda en bicicleta, cumple con cada uno de los ejercicios y no se pierde ni una clase.
Aplicado, entusiasta y con una vitalidad admirable, Leoncio demuestra que la edad también puede ser una oportunidad para seguir aprendiendo, ejercitándose y disfrutando cada día.
Pero hay algo más que sorprende: su memoria.
Leoncio cuenta historias de hace muchísimos años con una claridad admirable. Recuerda distintas etapas de su vida y, especialmente, sus experiencias de cuando ejercía su profesión de POLICÍA.
Sin embargo, entre todas sus cualidades hay una que, sin dudas, es la más importante y la que él mismo destaca: ser una buena persona.
“SEAN BUENAS PERSONAS”
Desde nuestro medio le preguntamos qué mensaje le daría a los jóvenes y a la sociedad de hoy.
Su respuesta fue breve, sencilla y profunda: “SEAN BUENAS PERSONAS”.
Cuatro palabras que resumen una enseñanza que atraviesa generaciones y que, quizás, sea uno de los mejores consejos que alguien pueda transmitir después de 100 años de vida.
Porque Leoncio no solamente llegó a los 100 años. Llegó acompañado de historias, de afectos y de valores que hoy comparte con quienes lo rodean.
UNA TARDE PARA CELEBRAR LA VIDA
La celebración se realizó este lunes 14 de septiembre, a las 16:30, en el Hogar del Dr. Ovando Geriátrico, Aristóbulo del Valle 464, Castelar.
Familiares, residentes, trabajadores y amigos compartieron una tarde cargada de emoción y celebración para homenajear a Leoncio y acompañarlo en este momento único.
El encuentro también permitió poner en valor el trabajo que diariamente se realiza en la residencia, donde el objetivo es brindar a cada residente un cuidado de calidad, dentro de un marco de respeto, contención, acompañamiento y afecto, procurando que cada abuelo y cada abuela pueda sentirse verdaderamente como en casa y en familia.
“Cuidamos con profesionalismo y acompañamos con el corazón”, sostiene Gustavo Ovando, al remarcar la importancia de acompañar, escuchar, abrazar y compartir momentos significativos junto a los adultos mayores.

En el jardín del Hogar Ovando, charlando con los periodistas y contando sus anécdotas
Y esta celebración fue, justamente, eso: una tarde para abrazar la vida, recordar el camino recorrido y celebrar 100 años de Leoncio Medina.
Un siglo de vida que deja historias.
Un siglo de experiencias.
Un siglo de recuerdos.
Y un mensaje que nos va a seguir acompañándonos durante muchos años: “SEAN BUENAS PERSONAS”.


