BAJO EL LEMA “MADRE, EN TU ABRAZO NOS RECONOCEMOS HERMANOS”, MILLONES DE FIELES RECORRIERON LOS 60 KILÓMETROS HASTA LA BASÍLICA DE LUJÁN, ATRAVESANDO DISTINTOS DISTRITOS DEL OESTE BONAERENSE, ENTRE ELLOS MORÓN.

Con fe, emoción y esperanza, más de dos millones de peregrinos participaron de la 52.ª Peregrinación Juvenil a Luján, una de las manifestaciones de fe popular más importantes del país. A pesar de la lluvia y del descenso de la temperatura, miles de personas caminaron durante horas para llegar a la Basílica de Nuestra Señora de Luján.

La peregrinación comenzó el sábado por la mañana desde la Iglesia de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, y tuvo un recorrido de aproximadamente 60 kilómetros hasta el santuario. La imagen peregrina de la Virgen de Luján acompañó a los fieles durante buena parte del trayecto, atravesando los partidos de Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez.

El lema elegido para esta edición fue “Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos”, una convocatoria que puso el eje en la fraternidad, la solidaridad y el encuentro y la unión entre los argentinos.

LA VIRGEN DE LUJÁN, PRESENTE EN MORÓN

Durante el paso de la peregrinación por Morón, el Municipio desplegó un importante operativo de acompañamiento y asistencia para garantizar la seguridad y el tránsito de las y los peregrinos.

La imagen peregrina de la Virgen de Luján también pasó por la Catedral de Morón, donde miles de personas se acercaron para rezar, agradecer y pedir antes de continuar el camino.

La jornada estuvo marcada por la solidaridad y el acompañamiento de voluntarios y trabajadores de distintas áreas. A lo largo del recorrido se dispusieron puestos de asistencia y alrededor de 60 puestos sanitarios, con participación y coordinación de autoridades nacionales, provinciales y municipales.

“NADIE VINO SOLO”

El arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge García Cuerva, encabezó la misa central en Luján y centró su mensaje en la necesidad de transformar la experiencia de la peregrinación en un compromiso cotidiano con los demás.

Durante la celebración, destacó que cada peregrino llevó consigo las historias, preocupaciones y pedidos de otras personas: familiares, amigos, vecinos, enfermos y quienes atraviesan situaciones difíciles.

La caminata fue presentada como un espacio de encuentro, donde las diferencias quedaron en segundo plano frente al objetivo común de llegar a la casa de la Virgen. En ese sentido, el arzobispo llamó a fortalecer el respeto, el perdón, la empatía y el diálogo entre los argentinos.

Las celebraciones religiosas continuarán durante toda la jornada de hoy domingo 4, con misas previstas a las 15, 17 y 19 hs.

 

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