Con la llegada de las vacaciones de invierno, el Jardín Botánico Arturo Ragonese (JBAR), ubicado en el predio del INTA Castelar, invita a los vecinos a disfrutar de una propuesta que combina naturaleza, aprendizaje y diversión para toda la familia. En sus casi 27 hectáreas, este espacio abre sus puertas con una variada agenda de actividades al aire libre, pensadas tanto para el entretenimiento de los más chicos como para la formación y el interés de los adultos.

Fundado en 1947 por el ingeniero agrónomo Arturo Ragonese, quien hoy da nombre al jardín, este emblemático lugar es mucho más que un parque. Bajo la órbita del INTA Castelar, funciona como un centro científico y de conservación dedicado a la investigación, preservación y difusión del patrimonio vegetal, resguardando más de 1.700 especies de plantas y ofreciendo a los visitantes la oportunidad de conocer y valorar la biodiversidad que alberga.