El mensaje desesperado de la madre en redes

Una adolescente de 14 años con Trastorno del Espectro Autista (TEA) fue víctima de una salvaje agresión por parte de un grupo de chicas en el barrio 20 de Junio, en Morón sur. El ataque ocurrió durante el corso del fin de semana y terminó con la víctima inconsciente y convulsionando en el suelo.

La joven, identificada como Quimey, desde hacía tiempo venía siendo víctima de hostigamiento, bullying, y discriminación, principalmente a través de las redes sociales.

Según relató su madre, Valeria Soledad Núñez, las agresoras se burlaban de ella, la llamaban “discapacitada” y “tontita”, “En Instagram se burlan de ella y la agreden constantemente”, denunció.

EL ATAQUE

El hecho ocurrió en la madrugada del domingo, durante el corso realizado en la intersección de Patagones y Charcas. Quimey había asistido con sus hermanos y su cuñada, pero en un momento quedó sola junto a su hermano menor, de 16 años.

Fue entonces cuando el grupo de chicas, que ya la conocían del barrio y la venían hostigando desde hacía tiempo, la siguió y la llamó con la excusa de “hablar”. Luego la invitaron a pelear “mano a mano” y, sin darle tiempo a reaccionar, la tiraron al piso tomándola del pelo.

Una vez en el suelo, la golpearon y patearon brutalmente en la cabeza, se le subieron encima y continuaron la agresión hasta dejarla inconsciente. En el video que se viralizó en redes sociales se observa a una joven con remera roja golpeándola sin piedad mientras otra la arenga a los gritos: “Dale Mia, dale, daleeee”.

El hermano de la víctima intentó intervenir para defenderla, pero fue empujado y golpeado. Otras personas también quisieron ayudar, pero fueron expulsadas violentamente por el grupo agresor.

La violencia fue tal que la adolescente terminó desmayada y convulsionando en el piso.

TRASLADO DE URGENCIA

Una ambulancia del SAME la trasladó de urgencia al Hospital Posadas, donde le realizaron diversos estudios y permaneció más de 14 horas en observación.

“Gracias a Dios mi hija no tuvo lesiones graves, solo politraumatismos”, explicó su madre. Sin embargo, las secuelas psicológicas son profundas: la chica sufre ataques de pánico, no puede dormir y tiene miedo de volver a salir a la calle.

LA DENUNCIA

La víctima pudo identificar al menos a cinco agresoras, aunque asegura que fueron más las que participaron. Dos de ellas serían mayores de edad. La madre radicó la denuncia en la Comisaría 4ª de Morón y también se presentó ante la UFI 1 de Morón.

“No quiero que haya un Fernando Báez Sosa más. Mi hija está viva de milagro y merece justicia”, expresó Núñez.

CONTENCIÓN  Y ACOMPAÑAMIENTO PROFESIONAL

En diálogo con este medio, el secretario de Seguridad de Morón, Damián Cardoso, aseguró que desde el primer momento la Secretaría se puso a disposición y acompañó a la familia de la víctima.

“Fuimos inmediatamente a la Fiscalía General para poner en conocimiento la situación y aportar información relevante. Desde el inicio me reuní con la madre y con la familia. Los agresores ya están identificados y el área de Víctimas del Delito se encuentra trabajando con la familia para abordar la situación de la chica desde el punto de vista psicológico y psiquiátrico”, detalló el funcionario.

Lo ocurrido el domingo no fue una simple pelea: fue violencia organizada contra una adolescente vulnerable. Cuando hay Bullying y discriminación, el daño se vuelve irreversible. La sociedad, la Justicia, las familias y las instituciones no pueden seguir mirando para otro lado.

 

 

 

 

 

 

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